Impermeabilización de muros sometidos a presión o contrapresión de agua. En suelos, muros y techos.
Para trabajos subterráneos en edificación: cimientos, sótanos, fosos de ascensor.
Para estacionamientos subterráneos, túneles, canalizaciones.
Para construcciones enterradas como depósitos, piscinas y fuentes.
Todos los soportes deben ser duros, cohesivos y estar exentos de aceites, polvo y suciedad.
Las superficies de hormigón armado deben prepararse adecuadamente. A veces debe recurrirse al arenado, limpieza con agua a presión, cepillado mecánico, etc.
El hormigón nuevo debe estar estabilizado (28 días).
Se corrigen defectos de planeidad superiores a 2 cm. con capas sucesivas del mortero especial, se rellenan huecos, se tratan especialmente los puntos singulares y siempre humedeciendo las capas sucesivas.