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Detalles sobre la colocación de membranas asfálticas.
Las membranas asfálticas preelaboradas son las que
se pueden encontrar en los comercios con distintas marcas, es
interesante referirse a su correcta colocación:
Hay cuatro etapas básicas:
Preparación del
soporte o techo: se requiere que el sitio donde se aplique la
membrana sea firme y liso, no debe presentar cantos vivos que puedan
dañar la membrana. Los encuentros ó uniones entre pared y techo
(planos verticales y horizontales) deben ser mejorados y la
inclinación del techo debe ser tal que permita el normal
escurrimiento del agua de lluvia, evitando zonas de acumulación.
Imprimación: es la aplicación de pintura asfáltica de secado rápido ó emulsión asfáltica,
sobre las superficies donde se pegará la membrana, esto contribuye a
preparar el lugar para obtener una mayor adherencia de la membrana.
Colocación: en el común de los casos existen
tres formas de colocar una membrana, flotante, semiflotante y
totalmente adherida
Flotante: cuando se suelda solamente en los
contornos de la superficie, ello es frecuente dada la rapidez con
que se puede ejecutar un techo completo, pero sin lugar a dudas no
siempre es conveniente. El viento trabaja sobre la membrana
succionándola ó presionándola provocando desprendimientos, por otro
lado el granizo también la puede dañar pues encuentra a la membrana
sin fijación.
Semiflotante: cuando se la adhiere no sólo en
los contornos, sino también en ciertos puntos, franjas o zonas y es
uno de los que convendría exigir de un buen servicio de
impermeabilización.
Adhesión al sustrato: cuando la soldadura es total
en toda la superficie.
La elección
del método más apropiado depende de las condiciones meteorológicas
(viento, granizo, etc.), las dimensiones del techo ó superficie y de
la pendiente ó inclinación.
Los rollos que vienen de 1 m de ancho, si es que se
ha comprado auténtica membrana, se van extendiendo y se deberán
superponer aproximadamente 10 cm entre cada faja, se utilizan para
el trabajo, sopletes direccionales con abertura acorde a cada
necesidad, y se va presionando hasta lograr la adecuada terminación.
En el caso de un techo de chapa la membrana deberá
moldearse siguiendo la forma de sus acanaladuras, si se extendiera
horizontalmente sobre los lomos de las chapas se arrancaría de sus
soldaduras, ya que por su peso y los efectos del calor, tendería a
caer.
Si en el techo existieran embudos, aireadores o
cualquier otro elemento, la membrana deberá colocarse rodeando y
moldeando estas piezas de manera de asegurar la aislación buscada.
Terminación y protección de la superficie
impermeabilizada: en el mercado existen membranas con cubierta
de aluminio o sin ella. Si se hubiera optado por la que posee
aluminio, este elemento protege al asfalto de la acción de los rayos
solares y de las inclemencias del tiempo, otorgándole mayor
durabilidad, pero en este caso la superficie impermeabilizada no es
transitable.
Si en cambio se hubiese escogido la membrana sin
aluminio, deberá protegerse de las acciones climáticas con pinturas
especiales que no ataquen el asfalto o con una capa de concreto ó baldosas, que
sí permite el tránsito o uso como terraza.
Conclusiones: la solución no pasa por solicitar
que nos coloquen una membrana en el techo, debemos pedir soluciones
a nuestro problema, deben conjugarse productos buenos con un trabajo
profesional. De no reunir ello, evidentemente debemos cambiar y
buscar una empresa seria que no sólo haga venta y colocación sino
que nos brinde el servicio de impermeabilización que exigimos.
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