Impermeabilización de tejados y cubiertas de techo.
La guerra contra la humedad fue
el origen de las construcciones humanas. Huyendo de la lluvia, granizo y nieve,
el hombre se refugió en la vivienda.
Cuando al fin había logrado un aislamiento casi perfecto, la comodidad le hizo conducir hasta el interior de su morada el agua que necesitaba
para su sustento y limpieza, creando nuevas fuentes de humedades.
Continúa hoy implacable la guerra contra las humedades en la construcción.