Siempre será necesario reformar nuestra vivienda por el hecho de que se nos rompan las cosas, por envejecimiento, por exigencias tecnológicas o por que lo nuevo se impone a lo que tenemos.
Tanto el equipamiento de la vivienda como la vivienda en sí requieren un mantenimiento, si bien es cierto que podemos apurar o retrasar, la realización de las reformas, es algo inevitable.
Las reformas tienen diversos orígenes, tuberías averiadas, mal estado de los sanitarios, cerámicos rajados, azulejos saltantes, roturas por impactos, ventanas antiguas que dejan escapar el calor y pasa el viento, ni hablar de las cubiertas de techo, las goteras, las manchas de humedad.
El gas natural, el ADSL, la fibra óptica, la instalación del ascensor en edificios antiguos, la pintura que se estropea por el uso diario, el barnizado de los pisos / suelos que pierden su brillo, la antigedad de las fachadas y sus ornamentos. En definitiva, diversas actuaciones que siempre son necesarias y que obligan a realizar las reformas en las viviendas.
La reforma es de toda la vida y nunca se va a terminar, a diferencia de la obra nueva que tiene sus altibajos, la reforma es una actividad que está relacionada con el mantenimiento de nuestra propiedad.
Un error que se comete a menudo cuando queremos realizar la reforma de la vivienda, es no organizarla correctamente.
La reforma lleva un proceso que hay que coordinar, los gremios, los distintos trabajadores deben ser organizados, para que todo sea más fácil y no se originen retrasos.
Una reforma para toda la vivienda empieza por el albañíl, el paleta, que comienza extrayendo revoques y pisos / suelos, en la cocina, en el baño y derribando tabiques si fuera necesario.
En ocasiones interviene a la vez el fontanero para quitar sanitarios y hacer el recambio y modernización de la tubería de provisión de agua, de aguas grises y cloacales.
Si hay que reparar pisos de madera el carpintero, el parketero, hará su trabajo. El carpintero renovará, restaurará o quitará las ventanas, de otra manera el carpintero de aluminio podrá instalar aberturas de aluminio donde las hubo de madera.
Le sigue el electricista poniendo, extendiendo la instalación, haciendo el recambio de los conductores eléctricos y agregando nuevas luminarias.
Al final de este desfile de gremios por nuestra casa, aparece el pintor, quien le dará el toque final y dejará nuestros ambientes a gusto.
Siguiendo todos los pasos y coordinando la reforma de esta manera, conseguiremos no tener problemas de agobios y llevar un proceso correcto para no entorpecer a los gremios, ni perder tiempos valiosos durante la reforma.
No podemos permitirnos que se superponga el trabajo de los operarios, cada uno a su tiempo, esto es por el buen trabajo final terminado, para obtener los mejores resultados, pero también para que cada uno trabaje cómodamente y que la calidad de la reforma sea la mejor.
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