La mejora de los sistemas productivos o el uso de nuevos materiales son algunas medidas para lograr cementos más respetuosos con el medio ambiente, la industria cementera es una de las más activas del mundo en su sector a la hora de reducir el impacto ambiental del hormigón, principalmente en los países desarrollados.
Las plantas hormigoneras bien concebidas invierten año tras año en diversos avances tecnológicos y mejoras para proteger el medio ambiente.
Hornos nuevos para mejorar la eficiencia energética, el reciclado y la valorización material y energética de residuos, la sustitución de combustibles fósiles por alternativos con biomasa, equipos de control y reducción de emisiones contaminantes, son algunos ejemplos de estas medidas.
Se trabaja en nuevos materiales con propiedades similares a las del cemento convencional pero con un menor impacto ambiental
Esto pasa por todo el ciclo de vida del cemento, la extracción de materias primas implica el uso de recursos naturales y la ocupación de un entorno en forma de cantera, voladuras, trituración y transporte.
La manipulación del cemento, almacenamiento y procesado de materiales en forma polvorienta supone la emisión de partículas que perjudican la calidad del aire, lo que ha generado el mayor impacto histórico de las fábricas de cemento. La sílice libre puede provocar daños a la salud en forma de silicosis.
Los grandes hornos en los que se fabrica el cemento requieren gran cantidad de energía para lograr temperaturas de 2000 ºC, dan lugar a diversas emisiones de polvo de horno, dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno, monóxido y dióxido de carbono, cloruros, fluoruros, compuestos orgánicos y metales pesados.
Las fábricas de cemento reciclan y valorizan varios tipos de residuos, generados tanto por ellas mismas como en otros sectores, cuenta con diversos sistemas que pueden evitar que perjudiquen el entorno.
El sector cementero es un sector reciclador en cuanto a volumen de residuos utilizados procedentes de otras actividades industriales. Los residuos empleados para fabricar el clínker del cemento son escorias, cenizas de procesos térmicos, cascarilla de hierro, lodos de papelera, arenas de fundición o espumas de azucarera.
La energía es de los elementos de preocupación para la industria cementera, se apuesta por nuevos sistemas de eficiencia energética, reduciendo el consumo, y por la diversificación de sus fuentes, sustituyendo lo más posible a los combustibles fósiles.
La práctica de la valorización de residuos también puede realizarse en el aspecto energético, pero en la actualidad tan sólo el 6% de la energía que se utiliza en el sector cementero procede de residuos, en Europa hay medidas de sustitución de combustibles fósiles por residuos, hay países, como Holanda o Suiza, que alcanzan unos niveles de sustitución del 80% y el 50%.
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