El punto de partida de esta construcción fue la ofrecer, dentro de una relación espacio naturaleza, una plataforma a modo de ventana simple y directa al teatral espectáculo que ofrece el paisaje del archipielago.
Concebido como una construcción con fuerte presencia de la luz natural, la madera y el vidrio. En el exterior se observa fuerte carácter del acero negro que se relaciona con la vegetación conífera y el efecto espejo del Mar Báltico.
La planta tiene una geometría dada por el mismo lugar, la casa se extiende en un rellano entre dos montañas rocosas.


