La rehabilitación energética de una vivienda plurifamiliar, en edificios con medidas como el aislamiento térmico de fachada y cubierta y la implantación de energía solar térmica podría dar lugar a ahorros energéticos de entre el 72 y el 78% en función de la zona climática.
Además, en términos de emisiones de CO2 se conseguirían reducciones de entre el 47 y el 60%, lo que permitiría a ese edificio optar a una calificación energética B.
Así se desprende de un estudio para impulsar la edificación de alto rendimiento energético, en el que se analiza la viabilidad económica de varios tipos de rehabilitación y obra nueva para conseguir edificios con la máxima calificación energética.
El informe, basado en un trabajo realizado por Ecofys, simula el comportamiento energético de los edificios de uso residencial, vivienda de tres plantas con garaje y locales comerciales en planta baja, en varios escenarios climáticos y periodos constructivos.
Si una comunidad de vecinos en un edificio quisiera emprender una rehabilitación energética de este tipo, podría beneficiarse tanto de la subvención como de los ahorros energéticos alcanzables.
Cuando se trata de una vivienda plurifamiliar nueva, a las mejoras de aislamiento térmico de fachada y cubiertas y la mejora de ventanas se suma una caldera de biomasa para la producción de agua caliente sanitaria y calefacción, una bomba de calor para la producción de refrigeración y un sistema de difusión frío-caliente eficiente.
Con todo ello, se conseguirían ahorros de entre un 24 y un 39% del consumo de energía total de la vivienda. Sería un edificio de máxima calificación energética (A), ya que se reducirían entre el 78 y el 98% las emisiones de CO2.
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