
En primera línea de playa, parece que han intentado llenarla de cosas, su decoración esta sobre cargada, los colores chillones de las paredes no acompañan al lugar donde está emplazada la construcción.
Este salón no tiene nada de malo si vemos la estructura: las paredes y el techo son azul claro, tiene una pared que hace de cocina y una isleta central sobre la que se apoya el sofá de la zona de tertulia. En el suelo, tenemos una alfombra de estampado animal que es una de las grandes tendencias de esta temporada.
Un poco raro en primer lugar los cojines del suelo, en segundo lugar, la luz del techo que son focos no ayuda nada a matizar el ambiente. Las paredes están abarrotadas por unos cuadros con demasiados elementos y en general la estancia no está muy vacía de objetos, por lo que da la sensación de que si circulas por ella te vas a tropezar por las esquinas.
Sobre estas líneas, tenemos en esta construcción una de las habitaciones que es muy similar a la otra que podéis ver en la galería. Una de las paredes es roja, por lo que da sensación de calidez pero también encoge el ambiente, y junto con el techo azul, no contribuye precisamente a la relajación. La alfombra del suelo, también llena de color, agobia un poco la habitación y la persona que trabaje en ese escritorio tendrá problemas para concentrarse.
En el dormitorio, volvemos a ver esa sensación de muchos elementos en poco espacio. Esto se debe al techo oscuro junto a los elementos de marroquinería que hay por toda la estancia y que provocan que el ojo tenga que ir de un objeto a otro sin detenerse.
No se si es para comprar una casa así, se podrían eliminar los elementos superfluos, debería irse a lo básico para no llenarlo todo de cosas. Los techos, hay que pintar con colores claros que el resto de las paredes.



