No solo una linda forma de cuidar el medio ambiente, sino algo muy creativo. Una familia que sin poder adquisitivo, ante la adversidad aprovechó una genial ocurrencia de construcción de una vivienda con envases usados de botellas de plástico.
La construcción involucró la casa y el mismo amoblamiento. La original obra de una familia se convirtió en la nueva atracción turística de Puerto Iguazú. Con botellas y cartones de cajas de leche recicladas se ideó una original vivienda. Ahora se exhibe como referente ecológico y es la nueva atracción turística de Puerto Iguazú, en Misiones.
Se realizó la construcción con envases de esa famosa bebida cola que todos conocemos, de dos litros de capacidad, construyeron también un árbol de navidad. El diseño se basó en unidades volumétricas hechas con las botellas, similar a bloques de hormigón que han resultado ser resistentes a la compresión.
El techo se ha cubierto por adentro con cartón reciclado de los envases tetrabrick, el pavimento y la escalera fueron sólo el comienzo. Pronto, toda la familia comenzó a trabajar en sillones, camas, repisas, mesitas para el living y hasta en un inédito calefón o calentador de agua. Más tarde, sobrevino la construcción de los detalles y los complementos, con latas de gaseosas, floreros, cacerolas, paneras, entre otras cosas, y con las tapitas de las botellas confeccionaron las cortinas.
La entrada a este curioso lugar es de 5 pesos argentinos y que la misma familia que construye todo oficia de guía. Se han empleado unos 5.000 envases de plástico en la construcción de la casa.







