Desempeña un papel crucial en la respuesta de las plantas ante la escasez de agua.
Los resultados de la investigación podrían tener impacto en la biotecnología agrícola.
Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en colaboración con el equipo de Jian-Kang Zhu de la Universidad de California, ha diseccionado a la hormona ácido abscísico (ABA), la más conocida como 'hormona de la sequía', que desempeña un papel crucial en la respuesta de las plantas ante situaciones de escasez de agua, así como en la regulación de su crecimiento y desarrollo.
Así, según informó esta institución, el conocimiento de su mecanismo de acción ofrece muchas oportunidades para reforzar la respuesta de las plantas ante la escasez de agua y podría tener impacto en la biotecnología agrícola.
Desde el descubrimiento del ABA, hace más de 40 años, numerosos grupos de investigación han tratado de dilucidar su proceso de señalización.
Al igual que un mensaje debe encontrar un receptor para ser entendido, la planta dispone de receptores del ABA que, al interaccionar con ella, reciben el mensaje de estrés hídrico y ponen en marcha una compleja respuesta adaptativa.
La planta emplea para percibir el aviso de la hormona sobre la escahormonasez de agua y transmitir esa señal hasta el genoma vegetal.
Esta investigación se suma a un estudio anterior, realizado en colaboración con el grupo del investigador José Antonio Márquez, del Laboratorio Europeo de Biología Molecular, que describe la estructura tridimensional (a escala atómica) de uno de los receptores de la hormona ABA, el 'PYR1', que a juicio de los investigadores es "crucial" para desencadenar la respuesta de la planta ante la sequía.
Estos datos favorecen el estudio de la hormona, bien por la activación de receptores por moléculas sintéticas, unos fármacos contra la sequía, o bien inactivando los reguladores negativos de la señalización hormonal o reforzando los positivos.