La idea inicial de este proyecto es integrar la casa en el entorno natural, en el medio ambiente de una zona residencial en el que está. De esta manera, la casa se ve inserta en las fantásticas vistas del medio ambiente de los lagos y las extensiones verdes que extienden la arquitectura de las áreas comunes de la finca.
La estructura se basa en un juego de dos volúmenes de arquitectura rectangular, con acabados limpios, buenos materiales y exclusivos.
Las terrazas y pérgolas dan personalidad a la fachada. La cubierta de techos desaparece convirtiéndose en un techo plano, como expresión de arquitectura de la evolución del proceso creativo. Los movimientos de las formas dan pureza al régimen constructivo, a los materiales y el medio ambiente impulsando la unión entre el edificio y el contexto, el medio ambiente donde se encuentra.
La vivienda de 800 m2 de superficie, se desarrolla en una sola altura con un acceso principal que se adapta a un espacio de media pendiente. Dentro están el vestíbulo, el espacio de la cocina, comedor, despacho, despensa, un toilete de cortesía, siete dormitorios, con sus respectivos baños, dos vestuarios y un patio.
En la última parte, a través de grandes ventanales hay un salón que se abre para el jardín, la piscina y por el paisaje natural del bello medio ambiente del entorno, se rodea de un paisaje que cuenta con intervenciones atractivas compuesta por lagos, aves y una bosque grande.
Su arquitectura interior cuenta con la zona ajardinada que incorpora una vegetación de carácter indígena, resistente al clima de la zona. empalizadas en cada terreno y árboles y arbustos plantados a lo largo de las mismas, que delimitan perfectamente el tránsito entre la propiedad privada y la comunidad.
El Proyecto fue elaborado por A-cero arquitectos






