En los Juegos Olímpicos de Londres, además de nuevas construcciones y estadios, los visitantes podrían tener que acostumbrase a los nuevos ascensores que el arquitecto Matthew Lloyd ha diseñado para salvar los desniveles de la ciudad, basados en energía solar y creatividad.
London Festival of Architecture, es el lugar donde se ha presentado el primer ascensor del mundo con cero emisiones de carbono. Artilugio inteligente que utiliza el agua y la energía solar para elevar las sillas de ruedas y sus ocupantes, también acompañantes, para que puedan salvar un desnivel de escaleras que existe en la plaza del Duque de York, un monumento de casi 40 m que es visita obligada por los turistas que acuden a Londres.
La estructura del elevador a energía solar, está fabricada en acero y metacrilato y el conjunto pesa cerca de 3 toneladas, por lo que hubo que pedir permiso al Royal Engineers Corps para instalar el dispositivo, al tratarse de una escalinata monumental protegida.
El ascensor a energía solar funciona con dos paneles solares en su parte superior, que son los que dotan de energía a un motor que controla una serie de peceras llenas de agua con función de contrapesos, para contrarrestar el empuje gravitatorio de la cabina de pasajeros y salvar las diferentes cotas de una escalera.
Los tanques de agua se llenan, cuando llegan arriba de su recorrido, con un sorprendente efecto cascada que se puede visualizar, pues todas las entrañas mecánicas se ven al descubierto a través del metacrilato.
El propio Lloyd describe esto como verdadero diseño sostenible, ya que el uso de energías renovables no sólo aborda la necesidad de desvincularse de los combustibles fósiles; también permite que el ascensor pueda utilizarse en sitios sin acceso a la red eléctrica.

