El diagnóstico de una patología de la construcción incluye la detección del problema, lo que se ve y lo que no se ve de una falla constructiva.
Un diagnóstico exacto de la falla dependerá de la terapéutica y el mantenimiento del paciente que aquí es el edificio.
Ante una consulta técnica tenemos tendencia a ir directamente al diagnóstico y peor aún, a las acciones para resolver la falla, es un diálogo entre el edificio y el profesional de la construcción.
Si una fisura se degeneró en grieta empezó en un punto, el edificio dice que empezó a doler acá, después se propagó hacia allá y ya no aguanté y me rompí en una falla.
Se pueden tener muchos conocimientos técnicos y armar un cuadro de situación de la falla constructiva, se puede dar todo un cuadro descriptivo, pero se puede errar de lado a lado en el diagnóstico.
El arquitecto debe conocer la técnica de cada tecnología, de forma tal que surja una terapéutica adecuada con la patología de la falla que se quiere diagnosticar en la construcción.
Hay cuatro tipos de fallas claves en un edificio, las fallas por errores de diseño, la falla de la puesta en obra (construcción), las fallas propias de los materiales y la ausencia de mantenimiento y mal realizado.
Ahora, en la dirección de obra de un hormigonado de losa en un octavo piso dónde se debe ubicar el arquitecto? Arriba, para ver cómo llega el hormigón al encofrado? pues la respuesta e NO, si ya llegó al encofrado no existe la posibilidad de retirarlo, ya hay falla, lo correcto es estar al lado del camión, controlar la calidad del hormigón y verificar que no se modifique al pie de obra la relación agua-cemento.
El enfoque sobre fallas en la construcción se apuntaría a optimizar:
En las inspecciones para evitar fallas, hay para evitar a los salvadores que, obviando al profesional, solucionarían el problema vendiendo su producto mágico, que seguramente no sera el adecuado.