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La creciente popularidad de los plásticos en la construcción se debe a muchos factores.

En primer lugar a su rendimiento, a su durabilidad, resistencia a la intemperie y bajo mantenimiento.

Además de su rentabilidad, ligereza y flexibilidad de diseño.

Estas cualidades los convierten en productos ideales para la construcción. También en un componente esencial de la transición hacia una economía baja en carbono y con responsabilidad ambiental.

¿Cómo contribuyen los plásticos a la responsabilidad ambiental?

Existen muchos tipos diferentes de plásticos con diferentes niveles de rendimiento y propiedades. Aún más, que satisfacen las necesidades exactas de diferentes aplicaciones. Desde la resistencia a la corrosión hasta el aislamiento térmico.

En la actualidad, el sector de la construcción es el mayor consumidor de energía (40%). Por consiguiente, el mayor emisor de CO2 (36%). Por lo tanto, esta data debe tratarse con responsabilidad ambiental.

La construcción y renovación de edificios con una alta eficiencia energética en mente es una necesidad. El mayor factor con responsabilidad ambiental que contribuye al impacto medioambiental de un edificio es, con diferencia, el consumo de energía fósil durante la fase de uso.

Los edificios energéticamente eficientes deben durar mucho tiempo. Además, requerir poco mantenimiento y garantizar que el rendimiento estructural y térmico global se mantenga a lo largo del tiempo. Finalmente, asegurar una baja demanda de energía y, en consecuencia, bajas emisiones de CO2.

Esto es exactamente lo que los productos plásticos en la construcción hacen. Como tales, necesitan muy poca energía o pocos recursos para asegurar que sigan funcionando como se espera a lo largo de una vida útil con responsabilidad ambiental.

Mantienen los edificios secos y cálidos. Asimismo, aseguran espacios de vida y de trabajo cómodos. Es más, esto se complementa con su rentabilidad a lo largo del ciclo de vida del edificio.

Estos atributos los convierten en productos ideales para la construcción. De hecho, el 20% de todo el plástico producido se utiliza en la construcción. Casi, la segunda mayor aplicación de este material, superior a su uso en vehículos o equipos electrónicos, por ejemplo.

Los plásticos en la construcción y en la industria.

Por lo general, se puede esperar que los materiales de un edificio duren entre 30 y 50 años sin cambios. Pero los plásticos pueden durar más tiempo. Por ejemplo, muchas tuberías de PVC instaladas hace más de 50 años siguen funcionando tan bien como siempre. Por lo tanto, minimiza la necesidad de fabricar nuevos productos, aportando a la responsabilidad ambiental.

La utilización de productos plásticos en la construcción suele garantizar la facilidad de instalación, un alto rendimiento y un bajo riesgo de fallo. Asimismo, significa que el rendimiento a largo plazo no se verá afectado por la compresión, la infiltración o cualquier otra degradación física.

Se trata de criterios clave de diseño y especificación. Ya que una degradación del rendimiento a lo largo del tiempo, en particular del rendimiento térmico, comprometería significativamente la sostenibilidad. Además de la responsabilidad ambiental del edificio.

La responsabilidad ambiental y el reciclaje

La durabilidad de estos productos de plástico también significa que a menudo pueden ser recuperados para su uso futuro o mantenidos en su lugar.

Por ejemplo, cuando se aplica una capa adicional de aislamiento en la fachada o en la cubierta de techos plana de un edificio para mejorar la eficiencia energética. Así, es práctica común retener la primera capa, ya que sigue funcionando bien.

Con responsabilidad ambiental, los plásticos en la construcción, también pueden reutilizarse, reciclarse o recuperarse al final de su vida útil. En toda la UE, más de la mitad de los plásticos de los residuos de la construcción se desvían de los vertederos. Ya sea a través del reciclado o de plantas de producción de energía a partir de residuos.

A lo largo de la vida útil de los plásticos utilizados en la construcción, observamos con responsabilidad ambiental, que la energía ahorrada es superior a la energía utilizada en su fabricación.

La eficiencia de los recursos y los plásticos en la construcción.

Las actuales políticas medioambientales, con responsabilidad ambiental, tienen por objeto reducir la cantidad de materiales consumidos. También prolongar su uso o, en su caso, reciclar estos materiales, promoviendo un enfoque de economía circular. Debido a sus propiedades únicas, los polímeros desempeñan un papel importante en la consecución de este objetivo.

Por ejemplo, cuando observamos el uso de plásticos en la construcción durante toda su vida útil, vemos que la energía ahorrada por estos productos en la fase de uso supera con creces la energía utilizada en su fabricación.

De hecho, cuando se utilizan, los materiales aislantes como fenólicos, PUR/PIR, EPS o XPS pueden ahorrar más de 200 veces la energía utilizada en el proceso de producción.

Además de estas propiedades, el aislamiento fenólico, PUR/PIR, EPS o XPS es a menudo más delgado que las alternativas.

Esto puede reducir el tamaño total de un edificio o permitir la construcción de edificios con más espacio interior y más luz natural.

También significa que se pueden transportar más metros cuadrados de aislamiento en menos entregas, lo que se traduce en menos emisiones de transporte y más responsabilidad ambiental.

En conjunto, la flexibilidad, durabilidad, ligereza y rendimiento del plástico lo convierten en la opción con responsabilidad ambiental sostenible para la construcción.

El uso de estos materiales es esencial si el mundo, quiere reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. También es esencial si queremos lograr una economía circular más eficiente en cuanto a los recursos.

Al elegir materiales duraderos y de alto rendimiento, podemos reducir el impacto de nuestros edificios en el medio ambiente y construir un mundo con plásticos en la construcción y responsabilidad ambiental.